Si hay algo que define al estado moderno y que ha permitido cosas como el estado de derecho, la democracia (y los impuestos) es que sólo los poderes públicos pueden ejercer la violencia a la ciudadanía sin acabar en la cárcel (siempre que lo hagan según las normas). Es por eso que resulta liberador y conflictivo que nos guste tanto la figura de los superhéroes: individuos particulares que usan la fuerza para hacer cumplir la ley (o no). Pero ¿por qué nos gustan tanto estos tipos con leotardos? ¿De dónde vienen si, precisamente, evitar que haya individuos así es de lo que más ha mejorado la calidad de vida del ser humano? En este episodio hacemos toda una revisión a la figura de los superhéroes: cómo surgen, su evolución y los dilemas políticos que representan no sólo en el presente sino a futuro.

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